Aromaterapia de Vida - Blog

Mi varita sanadora de chacras

Está claro que en los últimos años mi perfil personal ha sufrido una fuerte evolución.

A pesar de mi aversión, de chica y de grande, a ser llamada o catalogada «bruja», mi formación con el uso de los aceites esenciales provenientes de las plantas y otras terapias naturales sanadoras, me pone en una situación un tanto dispar, en ese sentido.

Tengo que reconocer que la primera transformación de vida que he logrado y que trabajo fuerte por mantener desde que soy aromaterapeuta clínica y terapeuta floral de Bach, es la mia propia.  Además de mis meditaciones, visualizaciones de sanación, mis aceites esenciales, mis multiples estudios e investigaciones de todo lo natural y emocional, me he convertido también en vocera de la aromaterapia y del bienestar, de todo tipo de mensajes y recetas para la sanación física, mental y emocional.

Últimamente también me he inclinado por conocer un poquito de astrología.  Estoy estudiando para aprender a leer e interpretar los puntos básicos de las cartas astrales.   Apenas soy principiante en esto y solo trabajo con mi propia carta y las de algunas amigas que son mis usuales conejillas de indias, pero siento que me está permitiendo entender mejor algunos aspectos de mi vida y tener la apertura necesaria para no bloquearme a la intuición, sino a desarrollarla aún más.  El tema me ha parecido apasionante, totalmente fuera de lo convencional y lo estoy disfrutando mucho.

También me encanta todo lo relacionado con los ángeles, a quienes desde hace muchas décadas, cuando era librera, incorporé en mi vida, leyendo sobre ellos, desarrollando mi intuición para recibir sus mensajes y participando con otras 3 amigas en juntaditas que hacíamos para tomar un vino, ponernos al día y hacer una oración para los ángeles.  Cuando vine a México dejé de tener estos encuentros, pero los ángeles siguieron muy presentes, aunque yo los llamaba menos a menudo. Aquí en México conocí otras cosas, como el poder sanador de los temazcales y los cuarzos.  Ahora, ando siempre conmigo alguna piedra cargada con la energía de la luna llena, y que solo yo puedo tocar.

En mi familia me salí radicalmente del canasto.  Tengo asumido que soy la tía loca, new age y un poco esotérica pero, a pesar de sus bromas, siento lindo cuando mis productos les dan resultados y cuando se acercan a mi para pedirme algún tip de bienestar.

Por todos estos motivos, no es tan extraño, pero si una sorpresa, que para navidad recibiera un regalo muy poco tradicional de parte de la mayor de mis hermanas.  Algo que ni yo conocía, pero que definitivamente era ideal para mi.

Pareciera como una astilla sacada de una gran piedra blanca.  De largo tiene aproximadamente 15 cm.  Con hilo de cobre que gira a su alrededor le han sujetado 7 cuarzos de colores, en el orden del arco iris, una por cada chakra.

Se trata de mi varita sanadora de chakras.  Venía con una tarjetita que decía «Chakra Healing Wand», por eso supe.  Pero no decía nada mas.

Me quedé perpleja.  No sabía qué era a ciencia cierta, pero era hermoso y se sintió automáticamente mía.  Nunca había visto ni escuchado de algo así, pero al instante me puse a investigar y esto fue lo que encontré.

¿Qué es una varita?

Puesto de una manera simple, aprendí que una varita es una herramienta energética, que puede ser usada para dirigir una intención, usualmente descrita como energía sutil, para generar un cambio en uno mismo, en los demás, o en el entorno.  Las varitas son hechas de una gran variedad de materiales y con muchísimos diseños, algunas muy elaboradas, con finos y cargados trabajos de orfebrería.

La mía es de Selenita y no tiene un diseño nada elaborado, solamente es piedra un poco pulida pero manteniendo sus bordes angulares, como las barras de criptonita de las películas de Superman de los años 80.  Fue adquirida por mi hermana en un viaje que hizo en noviembre a Sedona, un lugar en Arizona, muy conocido por su onda New Age y por estar rodeada de cañones de hermosas rocas.

La Selenita es un cuarzo blanco de una apariencia muy pura.  Toma su nombre de la diosa griega de la luna, Selene.  Esta piedra se conoce por tener muchas propiedades místicas y sanadoras, y es propia de Estados Unidos, México y otros países de Sudamérica, así que si la tienes disponible donde vives, y quieres probar su poder energético te recomiedo hacerte de una en cuanto puedas.  Se dice que brinda claridad mental y que te ayuda cuando traes muchas cosas en la cabeza, dándote una sensación de quietud y paz. También brinda protección ante cualquier tipo de ataque, físico, verbal, psíquico o mental.  Aún si el ataque no es en tu contra, cuando la gente te llena de ideas negativas y mala energía, la Selenita te limpia y te protege.

Las varitas y otras herramientas vibracionales han sido utilizadas en muchas culturas a lo largo de la historia.  Estas han evolucionado y siguen siendo utilizadas hoy en día como por ejemplo los cetros de la monarquía, jefes de estado e iglesia.  Pueden ser hechas de madera, de metales o de cualquier otro material capaz de conducir la energía sutil y no insularla, como lo haría el plástico.

Varitas de madera

Las varitas mas tradicionales de la historia y de la ficción, son de madera.  Ni hablar de Harry y Hermione.

Los sanadores que utilizan varitas de madera, suelen tener consigo verdaderas piezas de arte, talladas a mano, muy elaboradas, decoradas con otros materiales como piedras y metales, con formas mitológicas y diseños preciosos.

Si se quiere tener una varita de madera, esta debe de hacerse con madera viva, de otra manera, si la rama se corta o se toma cuando ya ha caído, esta no transportará la energía. Bien se decía en las historias de Harry Potter que la varita lo elige a uno, en este caso, el árbol tiene que regalarte su madera viva para este propósito, mediante todo un ritual.  Para poder tomar la madera del mismo sin que esta muera, hay que pedirle permiso al árbol y agradecerle.  Si bien estoy a favor de comunicarnos con la naturaleza y hacernos amigos, este método no es para mi.  Una varita de madera negociada con el árbol no me haría sentir nada cómoda.  Partamos de que yo, antes de recibir este regalo de navidad, no sabía que existían las ‘varitas energéticas’ en la vida real.  ¡Mucho menos me hubiera imaginado tener una propia! Sin embargo, parece que la vida me está llevando muy sutilmente a esto y he tomado la decisión de no bloquearme.

Varitas de metal

Las varitas de metales son muy conductoras y dan mucha dirección y foco a la energía.  La mayoría son tubulares, cortadas de tubos de cobre o de acero inoxidable.  Algunas serán decoradas con cuarzos y otros materiales conductores, lo cual le dará al metal diferentes frecuencias de vibración.  Los diseños son variados, y algunas pueden llegar a ser también muy elaboradas.

Varitas de cristal

Además de usar cristales de cuarzo para adornar o mejorar la apariencia de las varitas de madera o metal, algunas varitas son elaboradas a partir de puro cristal.  Para que las piezas del cuarzo  tomen forma de varita se requiere de herramienta muy especializada y trabajo de expertos.

Una vez que se tiene la varita básica de cuarzo, su energía se aumenta agregándole otros cristales.  Estos mezclarán sus vibraciones con el cuarzo de la varita que será su base, para potenciar el cambio y los resultados de la intención.  Sujetarle otros materiales conductores alrededor, como alambre de cobre, aumentará la energía de la varita.  Si la varita tiene estos hilos metálicos alrededor o formando pequeñas espirales decorativas, entonces la energía se amplificará.

Una vez que cuentes con tu varita, ya sea comprada, recibida como regalo, o haciendola tu misma, ¿qué puedes hacer con ella? te preguntarás.  Es lo mismo que yo me preguntaba.  Lo primero que debes hacer es familiarizarte con ella, tocarla mucho, en mi caso, perderle el miedo.  Leí que es importante llevarla con uno, tenerla cerca, inclusive bañarte con ella, así que decidí llevarla a la playa.

Cómo utilizar una varita

Como leí que uno de los principales usos de una varita es la sanación, me animé a empezar a probarla en mi, y como últimamente he tenido dificultades digestivas, una mañana, antes de salir de casa, decidida, apunté mi varita hacia mi abdomen, haciendo algunos circulitos por aquí y por allá.

Llámalo casualidad, pero veinte minutos después vomité en el auto. Sí, EN el auto. Salí de casa y recién había tomado el periférico cuando sentí un repentino malestar. Me sentía normal esa mañana. El malestar fue tan sorpresivo que no me dio tiempo de hacer nada, y te aseguro que no fue bonito.

Me quedó clarísimo que debía estudiar más la teoría.  Encontré algunas técnicas generales y algunos principios básicos que antes desconocía y que pueden haber sido la causa de mi mala experiencia

Las varitas generalmente tienen un extremo positivo y uno negativo.   Es decir, un lado, generalmente en terminación redondeada, recibe energía, la canaliza y potencia, pasándola a lo largo de la varita. El otro lado, el extremo puntiagudo, la libera, produciendo los cambios que has intencionado.  Es importante, si te animas a ir por una, que te familiarices con estos aspectos de tu varita antes de empezar a usarla.

Normalmente se sujetan con la mano derecha.  Energéticamente hablando siempre se recibe energía con la mano izquierda y se da con la derecha (recuerda este detalle también cuando recibas y entregues dinero en efectivo). Con tu varita, enfoca y visualiza la intención y luego dirige la energía a través de ella hacia el receptor.  Puede ser usada de esta forma para dibujar un símbolo sagrado en una habitación, alrededor de una persona, conectar cristales sueltos entre sí de manera energética, logrando una especie de matriz o cuadrícula de energía, sobre o alrededor de algo o alguien, o simplemente para dirigir la energía hacia una persona, situación, momento o lugar.

Para ello la varita puede ser usada de la forma en la que se sienta adecuado hacerlo.  La intuición juega un papel importante cuando trabajamos con energía. Las varitas también se pueden colocar sobre el pecho del receptor para balancear su sistema energético o para abrir su cadena de chacras.  Esto en sí ya tiene un poder sanador y curativo.  Además de sanar, las varitas pueden ser usadas para profundizar los estados de meditacion, simplemente sosteniéndola mientras meditas.

Una buena varita es un poderoso aliado para cualquier trabajo energético/emocional que se quiera realizar. Dile siempre lo que deseas que ella haga, dale a la varita instrucción clara y precisa de lo que necesitas hacer.

La varita puede ser pasada de arriba a abajo sobre el receptor, apuntando a sus heridas, malestares o bloqueos energéticos. Adicionalmente puede ser colocada sobre el receptor con la base hacia abajo, para retirar energía negativa, dolor, emociones negativas, etc  Pero atención, que una vez que se saque la energía negativa es importante trasmutar la negatividad y para ello existen varios métodos.

Uno de ellos es declarar la intención de que la energía negativa que saldrá durante la sanación será transmutada por energía positiva.  Otro es llevar la energía negativa hacia un rayo de luz violeta. También puedes hacer un llamado a tus guías, energías angelicales y maestros ascendidos para que asistan en la transmutación de la energía negativa, como otro método.

Así como la energía negativa debe ser transmutada por positiva la varita también debe ser limpiada después de cada uso.  Esto se puede hacer utilizando ramas secas de alguna hierba limpiadora, como el romero o la salvia,  mediante visualización o soplando hacia afuera de la varita (mi favorita).

Un ejemplo de uso correcto y completo de una varita puede ser colocarla a los pies del receptor y pedirle que abra sus chacras y disuelva cualquier energía negativa que encuentre.  Luego agitarla y pedirle que retire toda la negatividad que ha disuelto del campo energético de la persona.  Finalmente soplar sobre ella, en dirección saliente para limpiarla de residuos energéticos y por supuesto agradecerle el esfuerzo y trabajo, a ésta y al Ser Supremo que ha trabajado a través de ella.

Nunca apuntes la varita a alguien sin hacer la intención de sanarle o traerle un cambio positivo y tampoco lo hagas sin haber obtenido su permiso.  Si en verdad te decides por una, cuídala mucho, ya que si es de cristal o de madera,  o si tiene adornos, pudiera ser frágil y quebrarse. Mantenla siempre limpia después de usarla.

Una vez que supe todo esto, me volví a animar a usarla. Antes que nada, la limpié.  Muy concentrada y poniendo foco mental en la intención positiva, armada de mi varita en mano derecha, estuve apuntando hacia mi hombro derecho intencionando sanar una leve pero molesta lesión que me hice hace unas semanas haciendo ejercicio. Me llamó mucho la atención, que sin tocar la piel, logré sentir una sensación de calor que se movía conforme cambiaba la ubicación de la vara de cristal.

La probé también sobre la resequedad de piel que me ha ocasionado el frío, luego de colocar una mezclita de aceites esenciales reparadores y gratamente volví a sentir ese calorcito, que ahora asocio con sanación.

Incluso le pedí autorización a mi pareja para usarla en él y la coloqué  apuntando e intencionando regenerar la piel de los dedos de su mano, también resquebrajados por el frío.  Mr. Escéptico no pudo negar que en efecto se siente ese calorcito que yo he sentido, aunque la varita nunca toca la piel.

Tu varita es una herramienta energética muy poderosa para generar cambios a diferentes niveles, por esta razón, debe ser utilizada con mucha responsabilidad y por supuesto, siempre para generar bienestar y expandir la armonía.

¡Atención!  ¡Yo no soy bruja! Lee mi infantil relato de por qué detesto ser llamada así

Lugina

Aromaterapeuta integral apasionada, certificada internacionalmente por AIA y NAHA. Coach estratégico de vida y Practitioner de remedios florales de Bach certificada en Inglaterra, donde inició sus primeros estudios en el ramo holístico desde hace 19 años.  Es emprendedora de negocios digitales e inició SoyAromas en 2016, para convertir la aromaterapia en una experiencia terapéutica emocional, basada en el conocimiento científico de los aceites esenciales. Lugina ama compartir sus conocimientos, viajar, pasar tiempo con la naturaleza, generar negocios en línea, cuidarse física y mentalmente y procurar el bienestar en todas sus vertientes.  Su misión es trabajar con mujeres, brindándoles herramientas de bienestar e inculcándoles la aromaterapia como un estilo de vida, que les ayudará a tener mayor calidad en su presente, aromaterapia de vida, para verse y sentirse mejor.


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2 Comentarios

  1. Me ha encantado tu post! Me he informado de cómo usar varitas pero seguía confundida hasta que leí esta entrada. Hay varitas de tantos tipos y formas que estaba un poco abrumada, ya que desde hace tiempo quiero conseguir una.
    ¿Tienes alguna recomendación de varita que se pueda comprar online? he estado buscando pero tengo un poco de miedo a que las piedras sean falsas o la madera no se haya obtenido adecuadamente…
    Gracias por el post!

    1. Hola Elisa, que bueno que encontraste lo que buscabas. Te soy sincera, jamás compré una. Como te conté, me la regalaron. Pero se me ocurre que podrías buscar algún establecimiento de Sedona, Arizona que tenga venta en línea, para encargar la tuya.
      Coincido contigo. Tampoco me gustaría comprar una que no haya sido tomada y trabajada con respeto. Busca Healing Wands in Sedona, Arizona.
      ¡Éxitos!

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