Abraza un árbol y absorbe su poder sanador

Viajando por las nostalgias de la niñez de una tímida niña, «cuatro ojos» y de piernas muy flacas (¿adónde están ahora?), te cuento que en la casa donde nací, en San José, había un enorme árbol de limón dulce.  Esta es una fruta que tristemente no he llegado a ver aquí en México, pero que …