Aromaterapia de Vida - Blog

Mangos, aromas de mi pasado

¿Preparada para este ejercicio aromático?

En mi paseo en carretera de hace unos días, puebleando entre Acapulco y el bello Zihuatanejo el paisaje más marcado era el de las plantaciones y procesadoras de coco pero también abundan por ahí, los árboles cargados de enormes y pesados ramilletes de deliciosos mangos, en todas sus etapas de maduración.

A mí me hicieron acordar de la pequeña finquita que teníamos en “Villa Colón”, un pequeño pueblo al que aún no le llegaba el alumbrado eléctrico, en los setentas. Esto fue durante mis años de primaria. Pasábamos ahí casi todos los fines de semana. En las noches usábamos lamparitas portables de alcohol y de gas, que llevábamos con nosotros de una habitación a otra durante la noche y que producían muchísimas sombras que se movían por las paredes, tan tenebrosas que hacía que toda la familia se mantuviera siempre unida. Afuera de la casa, en las noches sin luna, el campo quedaba tan oscuro. Pero a pesar de la vulnerabilidad de la noche, nuestro lugar favorito era una terraza totalmente abierta. Palco real para el concierto ‘nocturne’ de chicharras y una fogata al costado de la casa. El día que llegó el alumbrado público al pueblo, y Villa Colón pasó a llamarse Ciudad Colón, mi papá declinó que hicieran instalación eléctrica en la finca para que nuestros fines de semana no perdieran su mística y encanto. En la finca teníamos todo tipo de árboles cítricos pero también un capricho de árboles de mango, fruta que nunca nos cansábamos de comer y usar para hacer jugo. Mi ropa de finca y mis brazos estaban constantemente manchados de amarillo.

En este paseo que hicimos ahora a Zihuatanejo recordé muchas anécdotas de la finca. Las fogatas, las hamacas, las historias en la oscuridad y el radio de onda corta de mi papá. A las 9 de la noche sonaba el Big Ben y entre escrachos de sonidos, un locutor argentino decía: “Esta es la BBC de Londres”.

Compramos muchos mangos en los puestos de la carretera en Guerrero. Sus aromas y sabores me transportaron a “Villa”, como le llamábamos.
Este delicioso mango lo traje para ti. Disfrútalo desde este lugar que te describo, o desde el que tú tengas en tu memoria olfativa y compártemelo.

Ya sabes sobre mi fruta favorita, ahora lee quién soy.

Lugina

Aromaterapeuta integral apasionada, certificada internacionalmente por AIA y NAHA. Coach estratégico de vida y Practitioner de remedios florales de Bach certificada en Inglaterra, donde inició sus primeros estudios en el ramo holístico desde hace 19 años.  Es emprendedora de negocios digitales e inició SoyAromas en 2016, para convertir la aromaterapia en una experiencia terapéutica emocional, basada en el conocimiento científico de los aceites esenciales. Lugina ama compartir sus conocimientos, viajar, pasar tiempo con la naturaleza, generar negocios en línea, cuidarse física y mentalmente y procurar el bienestar en todas sus vertientes.  Su misión es trabajar con mujeres, brindándoles herramientas de bienestar e inculcándoles la aromaterapia como un estilo de vida, que les ayudará a tener mayor calidad en su presente, aromaterapia de vida, para verse y sentirse mejor.


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