Un brindis contigo – Inicio

Te extiendo una invitación a que me acompañes en un viaje a través de maravillosas fragancias provenientes del Reino Vegetal.  Se trata de un cambio de vida que se da al ir conociendo poco a poco cada uno de los celestiales aromas que trae consigo la aromaterapia.  Será como enamorarte.  Una y otra vez.  Te tocarán el corazón y te harán abrir los ojos a la belleza que te rodea, a ser y estar en el momento presente.  Abrirán la puerta de tu alma y te enamorarás de la vida.  De repente, cada aspecto de tí parecerá haber sido tocado por la varita mágica de un hada y tomará un brillo especial.  Los aromas de los aceites esenciales son los colores que iluminaron mi camino y que ahora quiero compartirte.

Deseo expresar el profundo agradecimiento que siento por haberme topado con estos tesoros aromáticos compartiéndolos contigo.  La aromaterapia llegó a mi vida como un verdadero regalo del Universo en el momento en el que yo estaba lista y necesitada de recibirlo. Espero lograr interesarte en saber más sobre esta disciplina holística  y las bondades que traerá a tu vida cuando empieces a incorporarla cotidianamente.

Hace casi 11 años, cuando me instalaba por primera vez en México compré una botella de Champagne Veuve Clicquot.  La puse en la alacena y me propuse abrirla en una ocasión especial, como una especie de promesa de que aquello funcionaría.  Todo fue tan dificil en un inicio que la olvidé en el fondo por un buen tiempo, como olvidé también cosas que me apasionaban, como la Aromaterapia.  Pasé por un período de lejanía de mis aceites esenciales y mis libros.  No podía ver más que a mí misma y mi situación caótica viviendo sola en una ciudad complicada.  Lejos de mi familia.  Lejos de mis amigos.  sin nada cierto en mi futuro y con la culpa de haber abandonado un matrimonio que sentía que no me hacía feliz.

Cuando pensaba que estaba un poco más instalada en Ciudad de México, me tuve que mudar dentro de la ciudad.  Luego otra vez y después una vez más.  A pesar de sentir cada mudanza como un golpe dificil, en cada una me fui reinventando y acomodando de nuevo en mi propia piel.  A cada nueva casa que iba venía conmigo la Viuda de Clicquot todavía esperando ese momento de celebrar conmigo, pero después de rodar tantos años sería con tan solo un tímido y deslucido “pop”.  

Hace cuatro años, al cumplir siete en México, la abrí.  Mi trayecto y mi trabajo personal ya eran largos y profundos.  Me dí cuenta que había vivido incontables momentos especiales, que había tenido logros, alegrías, sorpresas, llegadas inesperadas, éxitos, noticias, encuentros, despedidas, todos dignos de una botella de Champagne como aquella.  Había pasado por mi vida gente increíblemente especial con quien compartí momentos inolvidables, momentos únicos, momentos decisivos, momentos que le han dado sentido a mi vida y a pesar de eso la botella, como mi aromaterapia del alma, seguía intacta, olvidada por ahí.  Esperando.  ¿Qué tan especial debe ser algo especial?  ¿Que tan especial es especial?  ¿Qué estaba esperando?   Después de esa celebración no pasó mucho tiempo antes de retomar mi pasión por los aceites esenciales y saber que estoy lista para cosas grandes.  La oscuridad había pasado.

Hace 11 años la moneda estaba en el aire.  Mis maletas estaban abiertas en el piso de una casa azul.  En ellas empacaba mis sueños, mis miedos, unas cadenas rotas que me pesaban como plomo, y mi vida reducida a unos pocos kilos de sobrepeso. Hoy, me siento plena y convencida de que compartir contigo todo esto que he pasado y aprendido es un llamado.  La botella se está enfriando nuevamente para abrirla contigo.  Conmemoro 11 años de seguir en pie.  De haber convertido el miedo en osadía.  De poder ver hacia atrás sin remordimientos, de haberme aprendido una sonrisa de la que solo yo soy responsable, una mueca que de tanto hacerla por fin entendí de que se trataba.  11 años de libertad y no de soledad, de haber hecho de la alegría mi identidad.  De haberme reencontrado con mi vocación perdida.  De haber hallado mi camino.  Me guía un profundo compromiso con la disciplina holística que nos regala la naturaleza, la aromaterapia.  Los aromas, son los colores que terminaron de alumbrar mi vida, que me ayudaron en la transición y que ahora te transmito.

¡Bienvenid@!  Hoy a tí, como aquel día a la viudita,  te digo: es nuestro momento.  Tenemos que brindar y celebrar tu llegada a esta sala.   Soy Aromas y tengo mucho que contarte…

Sigue Leyendo:

Conoce la historia del momento en el que descubrí la aromaterapia.

O lee:

Té y un blog