Historias de Lu

Gran bola de algodón

Ese momento en el que por fin atrapo esa gran bola de algodón entre mis dos brazos, descanso la cabeza sobre ella y me dejo sentir el más profundo agradecimiento por lo que está tocando cada centímetro de mi cuerpo, por debajo y por encima. El momento en el que, ya con los ojos cerrados, quieren salir los monstruos pero saben perfectamente que tanta paz, tanta satisfacción y tanto bienestar sus aullidos de espanto solo harían una labor de risa…
En su lugar danzan los abrazos al alma mientras tocan su música las esperanzas. ¡Buenas noches!

Y hablando de bolitas de algodón, lee este interesante tip para las náuseas en el embarazo.

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